El Barítono nació en 2014 con una sospecha simple: que en Satélite también había gente que prefiere una canción en vivo a un beat repetido toda la noche.
Empezamos con un piano de cola que se compró usado, dos micrófonos prestados y la convicción de que un bolero bien cantado puede arreglar más cosas que una conversación. Doce años después seguimos con el mismo piano.

El piano siempre encendido
Tres noches a la semana —jueves, viernes y sábado— las luces se bajan, alguien apoya las manos en el teclado y la noche empieza. No hay DJ. No hay pista de baile. Hay un escenario íntimo donde se cantan boleros, baladas, crooners y, cuando la noche lo pide, algo de tango.
Por aquí han pasado voces residentes que se quedaron una década. Tony Sáenz lleva ocho años abriendo las noches de jueves y sábado. Carla Villanueva hace su entrada los viernes y sábados. Luis Magaña los viernes con su tenor lírico. Cada uno trae un universo distinto. Cada noche es irrepetible.
Lo que nos importa
Una mesa bien servida. Una bebida honesta. Un piano que suene. Un cantante que crea lo que canta. Y suficiente penumbra para que el que llegó tímido se atreva a tomar el micrófono.
Si quieres cantar tú, también puedes. Tenemos un sistema: te anotas, hay una fila, y cuando es tu turno el pianista te acompaña. Sin favoritismos. Sin compinches. Solo el orden de quien llegó antes.

Dónde estamos
En el primer piso del Circuito Centro Comercial 7, Cd. Satélite. La entrada no es obvia, lo sabemos. Pero esa es la idea: si vas a entrar, sabes a dónde vas.